"La Crisis Silenciosa: Escasez de Alquiler en Madrid"

Sept. 12, 2023 Be Real

"La Crisis Silenciosa: Escasez de Viviendas en Alquiler en Madrid"


Por Ángel Manuel Gómez

La ciudad de Madrid, una de las joyas de España y la capital del país, enfrenta una crisis silenciosa que afecta a miles de personas: la creciente escasez de viviendas en alquiler.

 

A medida que el mercado inmobiliario de la ciudad experimenta una demanda creciente, se ha vuelto cada vez más difícil para los madrileños encontrar una vivienda asequible y de calidad para alquilar. Exploremos juntos en estas líneas las causas y consecuencias de esta preocupante situación.

 

Como todo desastre que se precie el de la falta de vivienda en Madrid no podía tener una sola fuente, a la hora de hablar de alquiler en la capital de España hablamos de una fórmula muy compleja sustentada por cuatro elementos principales:

 

El auge del Turismo dado que Madrid es un importante destino turístico, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de alquileres a corto plazo, como los apartamentos turísticos. Esto ha reducido la disponibilidad de viviendas para alquiler a largo plazo, las viviendas alquiladas bajo formato de explotación turística generan a sus propietarios mayores beneficios y además no producen los desagradables efectos del alquiler como son morosidad y ocupación.

 

La inversión extranjera en el mercado inmobiliario madrileño no ha dejado de aumentar en los últimos años, con la afluencia de inversores que adquieren propiedades para alquilarlas o revenderlas a precios más altos. Esto ha inflado los precios de alquiler y reducido la disponibilidad para los locales o los múltiples ciudadanos españoles que acuden a la capital para cursar estudios o simplemente para buscar una oportunidad laboral más ventajosa en un país en el que más de un cuarenta por ciento de su territorio se encuentra prácticamente vaciado.

 

A todo lo anterior debemos añadir que la construcción de viviendas nuevas no ha logrado mantenerse al ritmo de la creciente demanda. Los proyectos de desarrollo inmobiliario han sido limitados por una administración lenta y en muchas ocasiones más centrada en el presente que en el futuro, lo que contribuye a la merma de un stock de vivienda en alquiler que es incapaz de regular por otros medios la presente situación.

 

Todo lo anterior se complementa con que dentro de la lógica cualquier producto escaso pasa a aumentar su valor y los alquileres no podían ser la excepción a esta regla universal, lejos han quedado los tiempos en los que una familia media podía cubrir los gastos derivados del alquiler de su vivienda con poco menos de un tercio de sus ingresos netos anuales, en el escenario actual hablamos de inquilinos que llegan a destinar incluso él sesenta por ciento de sus ingresos a conseguir no la vivienda de sus sueños sino simplemente un lugar donde poder vivir.

 

Obviamente con semejante panorama las consecuencias no tardan en dar la cara en un mercado tan ágil como el español enfatizándose las mismas en la capital más que ninguna otra ciudad del país.

 

Además del consabido aumento de los precios provocado por una demanda que supera la oferta, los efectos secundarios de esta falta de planificación y lo que podríamos denominar daños colaterales del éxito en la atracción que genera la capital de este nuestro país deriva en mas y más efectos adversos con un claro efecto multiplicador entre los mismos.

 

Ya son muchos los madrileños se ven obligados a mudarse a áreas periféricas de la ciudad o incluso fuera de Madrid debido a la falta de viviendas asequibles en el centro. Circunstancia inevitable en algunos casos y derivada de la falta de objetividad por parte de algunos inquilinos en otros, distanciarse del lugar de trabajo de manera significativa conlleva gastos aparejados de transporte e infraestructura familiar o personal que sumados al precio del alquiler en la periferia en muchos casos resultan en un importe similar al de haber alquilado en una zona más céntrica de la ciudad.

 

Desgraciadamente y es aquí donde nos encontramos con los grandes perjudicados de este fallo en el sistema, la falta de viviendas asequibles ha contribuido al crecimiento de la población sin hogar en la ciudad, lo que es un problema humanitario y social de gran calado y difícil solución a corto plazo.

 

Jamás debemos de perder el foco ni olvidar que la dificultad para encontrar una vivienda adecuada afecta negativamente la calidad de vida de los residentes, causando estrés y ansiedad o lo que es lo mismo una población infeliz agobiada por vivir en un tren sin paradas y cuyo destino final no conocen sus ocupantes.

 

Afortunadamente y a pesar de estar hablando de medidas insuficientes y cuyos efectos posiblemente no apreciemos en el corto y medio plazo tanto él gobierno local cómo las organizaciones no gubernamentales están tomando medidas para abordar esta crisis promoviendo programas de viviendas sociales y regulaciones más estrictas sobre los apartamentos turísticos para aumentar la disponibilidad de alquileres asequibles. Sin embargo, es un problema complejo que hoy en día solamente se basa posibles soluciones a largo plazo.

 

La escasez de viviendas en alquiler en Madrid es un problema que afecta a toda la comunidad. Se necesitan esfuerzos continuos para abordar esta situación y garantizar que todos los residentes tengan acceso a una vivienda digna y asequible en esta hermosa ciudad. La crisis no puede ser ignorada, y concienciación pública y la participación activa son cruciales para encontrar soluciones sostenibles y justas, solución que solo podrá venir de manos de los principales participantes en este juego de adultos del que muchos formamos parte y que venimos a llamar mercado inmobiliario.